LOS HABITANTES DEL REINO DE LA NOCHE ETERNA

Los vampiros; los gelidos; los bebedores de sangre; los no-muertos; los seres de la noche; los eternos; los inmortales. Los "monstruos" que tanto temian los humanos des del principio de los tiempos y que ahora creen meras fantasias. Ellos son los que un día serán los dueños y señores de este mundo canviante y harán que la noche sea la reina de sus vidas.

30 junio 2015

"Como actuar como vampiro" y "como hacer creer a la gente que eres un vampiro" ¡absurdo!

Mientras buscaba y contrastaba información sobre el vampirismo, tema sobre el que hablaré en un futuro post, me he encontrado una pagina con una detallada explicación de como actuar como un vampiro.
Os añado el link para que lo veáis con vuestros propios ojos: http://es.wikihow.com/actuar-como-vampiro

No me parece mal que la gente lo use para guiarse a la hora de disfrazarse para, por ejemplo, halloween o carnaval. También entiendo y comparto que cada cual haga con su vida lo que desee pero, aun así, la idea de que alguien tome estas directrices para guiar su estilo de vida me parece absurdo. Lo digo sin animo de ofender, pero me parece absurdo, incluso un chiste malo.

Yo pasé por mi fase de fanatismo y creencia ciega y absoluta en los vampiros, hace ya años. Tuve momentos loquísimos pero no seguí directrices como estas, ni siquiera se me pasó por la cabeza. Y, a pesar de haber tenido un momento "¡OMG, quiero ser un vampiro!", jamás haría caso de semejante estupidez.

Os cito un fragmentos para que entendáis mi punto de vista:
Desarrolla o finge una aversión a la luz solar. [···] Cambia tus patrones de sueño para dormir durante el día y despertarte durante la noche. [···] Esto puede entrar en conflicto con la escuela, trabajo u otros eventos. Pídale a alguien que te enseñe desde casa o elige un trabajo de noche si quieres actuar como un "viejo" o un vampiro con estilo antiguo.
No soy capaz de concebir la idea de que alguien crea en esto y lo lleve a la realidad, que haga caso de algo así... ¡Suena tan idiota! ¡Pero taaanto!

Sin embargo, a pesar de las diversas chorradas que dice el articulo, hay un punto en el que por fin dice algo sensato:
Trata de que tu poder vampírico no te consuma. [···] Comportarse como un vampiro con el fin de intimidar a los demás para hacerte ver más importante que cualquier otra persona o para causar daño a los demás es una conducta inaceptable.
Y sigue diciendo en el apartado de advertencias:
No vayas por ahí “mordiendo” a la gente. Es grosero, peligroso y es llevar las cosas a lo ridículo.
Algunas personas que se consideran a sí mismas vampiros, beben sangre humana. Se denominan a sí mismas como “sanguinarias”, y dicen que solo beben sangre limpia de adultos que lo permiten. La realidad es que, beber la sangre de alguien más es antihigiénico y potencialmente malo para tu salud; puede transmitirte enfermedades como el VIH y el SIDA. En función de los orígenes de la sangre, también puedes estar cometiendo un delito o podrían enviarte a una institución de salud mental.


En otros artículos titulados "como hacer creer a la gente que eres un vampiro" y "como actuar como vampiro (chicas)", siguen apareciendo las absurdas ideas de antes pero esta vez tomando como referencia los horrendos vampiros de Crepúsculo.
Aquí tenéis el link:
http://es.wikihow.com/hacer-creer-a-la-gente-que-eres-vampiro
http://es.wikihow.com/actuar-como-vampiro-%28chicas%29


En fin... este no ha sido un post remotamente interesante pero necesitaba hablar sobre las tonterías que circulan por Internet sobre basar tu vida en la supuesta manera de actuar y vivir de los vampiros.
Prometo que la próxima vez escribiré sobre algún tema interesante, hasta entonces... ¡muchos mordiscos!

25 junio 2015

The angels of darkness - 17

Sin más que una sencilla despedida por parte de mi captor, salí de la biblioteca escoltada por Wesley.
Si, Wesley, no Lestat porque me negaba a pensar en él como mi antiguo compañero de grupo. Lestat ya no existía para mí, solo quedaba la malvada persona que había confabulado en mi contra y ese era Wesley.
Andamos por los pasillos de vuelta a mi habitación, cruzando por delante de la puerta que daba al dormitorio en el que supuestamente había vivido durante una temporada mi padre. Me pregunte, en el caso de que eso fuera cierto, en que condiciones se encontraba mi padre: en condición de invitado o de preso. ¿Cuando fue eso? Tal vez fue por eso que desapareció durante el embarazo de mi madre... Pero eso seguiría sin explicar porque se suicido.
La conversación con el espeluznante hombre no había resuelto mis dudas sino que había creado otras más difíciles de responder y eso me cabreaba sobremanera.

Una vez de vuelta a mi preciosa celda, le di vueltas y más vueltas a todo lo que se había dicho en esa grandiosa biblioteca. Y, al cabo de un rato, sin querer me encontré estudiando con esmero el aspecto del hombre que me tenia presa.
Recordaba perféctamente todos los detalles de su rostro, desde esos ojos de color ambarino, hasta la perfecta proporción de los ángulos de su semblante. Sus labios, algo carnosos y de un rosa pálido, curvados en una atrayente media sonrisa. Los brillos de su pelo castaño tirando a cobrizo bajo la luz dorada que desprendía la lampara de araña. Sus elegantes pero visíblemente fuertes manos cruzadas frente a él encima del escritorio. Los trabajados músculos marcados bajo un traje confeccionado a medida. Su piel pálida ligeramente dorada por los primeros rayos de sol de la primavera.
No se podía negar que era un hombre condenádamente atractivo, además parecía joven, no debía llegar a los treinta. 

¿Quien era ese extraño y seductor hombre del que ni siquiera sabía su nombre? ¿Por que me atraía tanto? Daba igual lo arrebatadoramente sexy que fuera y ese aura de misterio... ¡¿Esque estaba tonta o que?! ¡Era él, el que me había secuestrado! ¡¿Y yo estaba babeando por ese hombre?! Me repugnaba a mi misma. No tenia escusa, ni la adolescencia ni las hormonas, nada justificaba semejante delirio. Tal vez estaba enloqueciendo, ser secuestrada tenia que haber trastocado algo en mi mente, o tal vez tantos golpes en la cabeza me habían causado una conmoción cerebral...

Algo extraordinario tenia que haber pasado para que ese hombre se colara tan hondo en mi cabeza.






Bueno, otro tomo más, no es muy largo pero servirá.
Muchos mordiscos y que disfrutéis de la noche.

22 junio 2015

The angels of darkness - 16

- Señorita Lacey, por fin nos conocemos. Han sido muchos años de espera... Demasiados. Pero creo que merecerán la pena.

 Su voz, un ronroneo suave y grabe, era inquietante, conseguía seducir y repugnar a un mismo tiempo. Sus ojos horadaban mi alma y su sonrisa trastornaba mi mente. Mis pensamientos eran un conjunto de contradicciones: una parte me gritaba que saliera corriendo y otra era atraída por ese extraño hombre.
Sin comprender de donde salia la fuerza y convicción, le pregunte con voz clara y fuerte:

- ¿De que me conoce? ¿Muchos años de espera? ¿Espera para que?

- Por desgracia a usted no la conocía aún, pero si a su madre y, sobretodo, a su padre. Y...

- ¿De que conocía a mis padres?- dije interrumpiéndolo.

- Su madre era familia de alguien muy cercano a mi. - dijo, haciendo enfasis en el "muy"- Y su padre estuvo viviendo aquí, conmigo, justo en la habitación contigua a la suya, señorita Lacey. Me pareció apropiado que estuvieran el uno al dado del otro, padre e hija unidos más allá del tiempo y de la barrera infranqueable de la muerte. Enternecedor, ¿no es cierto? - concluyo él, soltando una risotada.

Un escalofrío me recorrió de la cabeza a los pies. Esa parte de mi mente que se sentía atraída por el extraño hombre entró en razón y se escondió en lo más profundo de mi cerebro. Mi aversión hacia ese hombre no hacia más que aumentar y, cada vez más, añoraba estar encerrada en el lujoso dormitorio que me habia sido asignado.

-Y, sobre el tema de esperar, la verdad es que siendo una pequeña mocosa no me servía de nada, así que tuve que aguardar desde que supe que su madre estaba embarazada de una niña hasta que ese bebe cumplió la mayoría de edad. Aunque llegado ese momento, fue complicado dar con usted a pesar de la vigilancia de Wesley o como tu lo llamas Lestat. - dijo él y resopló a modo de burla, dejando claro que le parecía ese apodo.

Lestat, Wesley o como cojones le pareciera mejor llamarlo, había participado en mi búsqueda, ¿habia tenido algo que ver con los asesinatos que sucedieron a mi alrededor? ¿O era una idea descabellada? Decidí aparcar temporalmente aquellos pensamientos, pues eran demasiado recientes y dolorosos para mí, y enfoqué mis preguntas en otra dirección.

- ¿Que quiere de mi?

- Tranquila, querida, no la mataré ni ahora ni en el futuro, a menos que me de más problemas que beneficios.




Taaa-chaaan!!! Una hoja más para una historia que va tomando forma en mi cabeza =)
Estoy decidida a escribir, a ser posible, toodooos los días durante el verano. Crucemos los dedos....

Mordiscos veraniegos para todos!!

21 junio 2015

The angels of darkness - 15

Una vez más, me despertaba con un golpe en la sien izquierda. Empezaba a estar harta de Lestat, nunca sabia interpretar su rostro o sus movimientos, siempre con su fría mascara y su imperturbable manera de actuar. Nunca me había fiado pero tampoco había tenido cuidado con él.

Ya había anochecido, al parecer había estado inconsciente unas cuantas horas. Con las luces del dormitorio encendidas todo estaba iluminado con una luz dorada parecida a la de las velas, resplandeciendo como si formara parte de un cuento de hadas.
Tumbada boca arriba en la gigantesca cama, vi algo negro en el techo, justo encima de mi cabeza. Mirándome fijamente, capturando cada uno de mis movimientos. Una cámara. Seguro que habían varias por toda la habitación, incluso en el baño. Por eso no había conseguido sorprender a Lestat, estaba esperando mi ataque porque había visto con todo lujo de detalles como me preparaba.

Lo que seguía sin entender era, como un chico de familia modesta, tenia un... ¿palacio? ¿mansión?... un lugar tan lujoso en el que encerrarme. Otra cosa que me daba vueltas en la cabeza era: cual era la razón de todo aquello. No tenia ni idea, no se me ocurría ningún motivo. Nunca había tenido problemas con él, ni siquiera nos decíamos más de tres palabras seguidas excepto cuando componíamos para el grupo y eso no contaba como conversación. No tenia motivos para secuestrarme y aun menos para dejarme inconsciente a base de porrazos.

Hasta que repasé todo lo que había sucedido desde la noche de mi secuestro, no me acordé de mi móvil. A la desesperada busque en los bolsillos de los pantalones y en los de la sudadera pero no encontré nada. Seguramente estaría tirado en el suelo del recibidor o de la cocina, sonando por las llamadas de mis amigos. Ellos se darían cuenta de que había desaparecido, solo podían darse cuenta ellos porque la única otra persona que se preocupaba por mí era mi hermano y con el apenas hablaba una vez al mes.

Como no creía que viniera nadie a hacerme una visita en plena noche, decidí que seria mejor descansar e intentar escapar al día siguiente. Pero me equivocaba, antes de que consiguiera dormirme del todo Lestat vino a por mí.
Me cogió por las muñecas, retorciéndolas a mi espalda, y me hizo avanzar por el pasillo. Intente memorizar todo lo que hubiera más allá de las puertas del dormitorio en el que me retenían, con la esperanza de poder usarlo cuando intentara escapar, pero al cabo de un rato desistí. El ancho pasillo no hacia más que dividirse en otros tantos pasillos que se retorcían creando un sin fin de esquinas y recovecos, formando una complejo laberinto del que nunca sería capaz de escapar.

Tras lo que me pareció una eternidad, llegamos a nuestro destino. Lestat, que había permanecido en completo silencio durante todo el trayecto, golpeó suaveente las grandes puestas de madera maciza, una voz de hombre nos invitó a pasar desde el otro lado y fui empujada dentro de la biblioteca con más libros de los que jamás sería capaz de leer, ni aunque viviera mil años. En el centro de la estancia había un gran escritorio, tras el se encontraba un hombre que imponía con su mera presencia.

- Señorita Lacey, por fin nos conocemos. Han sido muchos años de espera... Demasiados. Pero creo que merecerán la pena.





Espero que os guste.
Buenas noches y un buen mordisco.

19 junio 2015

The anges of darkness - 14

Desperté desorientada, no había sido un sueño placentero sino más bien como si hubiera cerrado los ojos un segundo y al siguiente los hubiera abierto. A mi alrededor todo estaba en penumbra y olía a cerrado. Tardé un rato en darme cuenta de que estaba tumbada sobre algo mullido y suave. Me incorporé apresuradamente y descubrí por las malas lo mucho que me dolía la cabeza. Volví a caer encima de la mullida superficie que parecía ser una cama.

No tenia nada claro lo que había pasado ni donde podía estar, solo recordaba el miedo que pase en casa, siendo perseguida por... ¿una sombra? Estaba claro que había recibido un fuerte golpe en la cabeza, todo me daba vueltas, impidiéndome pensar con claridad.
En un intento por avanzar entre la espesa niebla que turbaba mis pensamientos, hice una lista de prioridades. Antes de nada tenia que hacer un reconocimiento de mis posibles heridas, después debía investigar donde estaba para, finalmente, organizar una fuga o lo que fuese necesario.

De heridas andaba bien, el golpe solo había provocado un chichón en la sien izquierda y a parte de algún rasguño en las manos, estaba bien. Así que pasé a la fase dos: reconocimiento del lugar.
Tras dar un par de vueltas, medio a tientas, encontré una ventana tapada por espesas cortinas. La débil luz de un día nublado me mostró una habitación lujosa, decorada con muebles antiguos y paredes pintadas simulando plantas selváticas. Todo se veía muy bien conservado, no como la mansión donde tocaba el grupo.
Las grandes puertas del dormitorio, que prometían una vía de escape hacia el pasillo, estaban cerradas desde fuera, la otra puerta daba a un baño sin ventanas y la única otra opción era la ventana de cristales semitransparentes que me impedía ver lo que había al otro lado. Esta no tenia ningún sistema de apertura y eso reducía mis opciones a una: romper el cristal. Justo cuando me decidía a coger una silla para reventar la ventana, oí que giraban una llave el la puerta, así que me armé con la silla pegando mi espalda contra la pared y esperé. La sorpresa que me llevé no fue pequeña.

Lestat entró con una bandeja llena de comida y la dejo encima de la mesa de comedor que se encontraba en medio de la habitación. Tan solo posó su mirada en mi un segundo y después se fue por donde había venido. Estaba tan perpleja que ni siquiera se me ocurrió preguntarle donde estaba o porque me había secuestrado. Tan solo me quedé allí con la silla en alto, amenazando con pinchar con las patas a quien fuese que entrara.
"Fantástico Lacey... seguro que lo tienes aterrado" pensé.

Me acerqué con precaución a la mesa donde había dejado la bandeja. Esta estaba llena de manjares cuidadosamente colocados en platos refinados. Me llamó la atención un brillo dorado, unos cubiertos asomaban por debajo de la servilleta más sofisticada que había visto en mi vida. Me habían dado un cuchillo bien afilado sin siquiera dudarlo. Quedaba claro que a su entender no era ninguna amenaza ya que ponían a mi alcance y sin vigilancia un arma en potencia. No sabía si ofenderme o alegrarme por su descuido.
Comí algunos pastelillos de frutos rojos, bebí agua y esperé detrás de la puerta, cuchillo en mano, a que Lestat volviera para recoger la bandeja.

Pasaron un par de horas y nadie llegaba, cansada de estar de pie me senté en el suelo, siempre preparada para atacar en cualquier momento. En ese momento la puerta se abrió y, sin darle tiempo de reacción, salté sobre Lestat lista para clavarle el cuchillo en la yugular. Él, sin esfuerzo alguno, se zafó de mi ataque y de un solo golpe en el mismo sitio que la vez anterior, me dejo inconsciente.





Espero que os guste. No tengo un día muy inspirado... pero tampoco es de los peores.
¡¡Me pondré a escribir la continuación inmediatamente!! =D

Muchos mordiscos, colmilleros!!!

18 junio 2015

Hija de la Luna - 2

Esa noche algo en ella había cambiado y Luna no sabia como había ocurrido.
Su pasado la había atormentado, perseguido y destrozado. Esa pequeña, pero no frágil, muchacha nunca había aceptado la condena que su madre le regaló: la eternidad. Ver desfilar las noches ante sus ojos sin poder impedirlo, ver morir a todas y cada una de las personas a las que amaba... No era un regalo deseable. Era un frió helador que le iba calando hasta llegar a los huesos, un frió que le alcanzaba el corazón, se apoderaba de él, volviéndola un monstruo despiadado y cruel.

La primera vez que la dulce muchacha mató estalló en llantos, se castigo a sí misma, quiso deshacerse de su recién estrenada esencia. Pero eso no era posible, tenia el don de la inmortalidad. Con el paso del tiempo, muerte a muerte, se fue escondiendo en un caparazón frió y oscuro como la obsidiana. Acabó por ignorar el mundo que la rodeaba, no le interesaba lo que ocurriera, evitaba a cualquiera que no fuera su cena y si un humano poco afortunado se cruzaba en su camino cuando no tenia hambre, le rompía el cuello sin esfuerzo alguno y seguía su camino como si nada hubiera ocurrido.





Es cortito pero hace tiempo que lo tengo pendiente de publicar. Ya escribiré más en otra ocasión.

The anges of darkness - 13

Esa noche era sosegada y silenciosa. A pesar de que estábamos en plena explosión de la primavera, al caer la noche todo ser vivo había enmudecido, incluso el viento se había detenido, dejando de ulular al colarse por las grietas de las ventanas la vieja casa familiar. Estaba sola, esa noche Bloody no había podido venir a hacerme compañía, y empezaba a estar realmente asustada.
Hacia dos meses que me había mudado de casa de mi hermano. Dos meses de terror y pesadillas continuas. Cualquier ruido, por leve que fuera, me hacia saltar como un resorte y las imágenes de lo que sucedió me perseguían día y noche. No me sentía a salvo en casa.

Por suerte tenia las mañanas ocupadas por mi nuevo trabajo a tiempo parcial, pero eso solo llenaba un tercio de mi día y dejaba los otros dos, que eran los que peor llevaba, libres y solitarios. Desde que había vuelto a casa pasaba las tardes y, si era posible, las noches con Bloody y Demon, ya que ahora eran oficialmente una pareja feliz. Practicamente vivían conmigo.
A ellos les iba genial, tenían un lugar donde estar solos sin peligro de que aparecieran por sorpresa unos padres cabreados. Y a mi... bueno, a pesar de que había tenido algo con Demon no me importaba verlo por casa achuchando y besuqueando a otra, incluso si la otra era mi mejor amiga.
De hecho les había propuesto que vivieran aquí de manera permanente y rechazaron mi propuesta de un modo muy... conciso.

- ¿¡Estas de coña!? No puedo creer que nos estés pidiendo venir al culo del mundo... En verano tal vez... pero solo por el jardín y esa piscina que montas todos los años. - dijo Bloody.
- ¿Te crees que me dejarían irme así sin mas y encima pidiéndoles que pagaran mis caprichos? - aclaró Demon.

Viendo esas reacciones no me extrañaba que se hubiera dividido el grupo. Lestat había sido el primero en dejarnos, ni siquiera me saludaba cuando lo veía por el pueblo. Y como los otros dos componentes del grupo estaban hechos unos tortolitos... estaban tan unidos que incluso habían dejado de ir al club hematofágico y ahora solo tomaban sangre el uno del otro.
Yo también había dejado el club, aunque por razones bien distintas. Desde el asesinato de mi madre no soportaba ver sangre, incluso olerla me ponía enferma, me entraban unos sudores fríos, la garganta se me cerraba y me quedaba paralizada en el sitio. Cuando iba al mercado evitaba pasar por la carnicería y no comía carne a menos que los chicos me trajeran carne ya cocinada de sus casas.
Se podría decir que estaba un poco traumatizada.

Sentada en la mesa de la cocina le daba vueltas a que podía hacer para cenar, cuando oí un ruido en el jardín. Me eché al suelo, aguantando la respiración para evitar hacer cualquier ruido hasta que volví a oír otro ruido más fuerte y más cerca de la puerta trasera. Me quedé paralizada, temiendo que alguien entrara a pesar de estar segura de que todos los pestillos de la puerta, incluso los que había añadido recientemente, estaban echados. Y mientras intentaba calmarme alguien empezó a forzar la entrada, se oían golpes y gruñidos, el pomo de la puerta se sacudía violentamente. No podía la pareja de enamorados, pues sabían que lo cerraba todo a cal y canto, y siempre me llamaban al móvil para que les abriera.
¡El móvil! Con manos temblorosas lo cogí, teclee el numero de Bloody, deje que sonara hasta que saltó el buzón. Llamé a Demon pero tenia el móvil apagado. ¿Que podía hacer? ¿A quien podía acudir?
De repente el forcejeo paró y el silencio volvió a reinar. Por más que intentaba afinar el oído no distinguía ningún ruido que delatara la posición del asaltante, hasta que estalló una ventana del salón. Aunque intenté retenerlo un grito escapó entre mis apretados dedos y quien fuese que quería entrar obtuvo mi ubicación rápidamente. Oí los pasos acercándose cada vez más a pesar de que yo avanzaba a gatas hacia la dirección opuesta. El ritmo de lo pesados pasos, me marcaba el tempo a seguir. Cada vez más apresurado. Giré una esquina, me levante y eché a correr hacia la puerta de la entrada principal. Con los nervios atacados busqué las llaves en todos y cada uno de los bolsillos, pero no estaban. No las localicé hasta que el atacante les dio una patada sin querer, el tintineo de las llaves hizo que me girara abruptamente y vi en el suelo la luz parpadeante de mi llavero favorito.
No podía distinguir el asaltador de las sombras. Mis ojos se movían frenéticamente en busca de un movimiento, un rasgo característico, una pista de hacia donde tenia que ir para tener una remota oportunidad de escapar.

Pero solo fueron capaces de ver una sobra abalanzarse sobre mí.







Cuanto tiempo sin escribir!! Uuuuff... Esta vez no tengo escusa, sencillamente no me acordaba del blog, ni me faltaba tiempo ni nada de nada.
Que mal... V_V '    Pido disculpas a los que habéis leído y querido seguir sin poder.
Ahora que empieza el verano prometo escribir más :D

Muchos mordiscos!!!