07 enero 2015

The angels of darkness - 12

Con el paso de los días fui saliendo de mi caparazón, empecé a dejarme ver por la casa, nos juntábamos todos a la hora de la comida y la cena... Pero a pesar de mis avances seguía habiendo una atmósfera extraña en la casa.
Notaba las miradas de mi hermano y su esposa quemandome en la nuca a cada instante y se notaba que pensaban profundamente en lo que iban a decir antes de pronunciar una sola palabra. Su calma y normalidad era exagerada, una malísima actuación que parecía exagerarse con cada día que pasaba.

Antes de que pasara un mes desde que me mudé a vivir con ellos, volví a casa. Ya no podía soportar más esas rarezas sin sentido, así que recogí mis cosas sin dar explicaciones y, con una despedida cargada de emociones contradictorias, me fui.

(Tal vez os preguntéis como iba a cuidar de mi misma sin trabajo ni demasiadas esperanzas de encontrar uno... pero ahí entra el factor "sorpresa" o más bien hiper-mega-deducible. Pistas: una madre viuda asesinada, una hija sin recursos.... ¿conclusion? una herencia sustanciosa.)

Mientras, a pesar de la cantidad de pruebas y fotos que tomaron de los escenarios de los crímenes acontecidos el mes pasado, la policía seguía sin encontrar el asesino. Al menos habían llegado a la conclusión de que: 1. los dos asesinatos habían sido cometidos por la misma persona y 2. yo no era ESA persona. Aunque les tomó su tiempo y muchos interrogatorios dejar de echarme la culpa, ya sabéis, cuando la policía se desespera incrimina a quien tenga más cerca, sea quien sea.

Básicamente el problema apareció cuando no encontraron ninguna pista, ni una huella parcial, ni una muestra de ADN, ni... nada que ayudara a reconocer al asesino. Era como si NADA hubiera matado a la chica y a mi madre.

En las series que veía en la televisión siempre salían super detectives que resolvian todos los casos en cuestión de días o incluso en horas, pero nada más lejos de la realidad.


La verdad es que me siento constantemente decepcionada por la realidad, desde entonces hasta ahora. Desde pequeño te llenan la cabeza de estúpidas mentiras, te dicen que el mundo es maravilloso, que mientras tengas a tu familia no te pasara nada... Y de la noche a la mañana todo se derrumba, la familia desaparece, todos los males te acechan, el mundo se te viene encima por momentos...

No entiendo la necesidad de mentir a los niños, no es que sea partidaria de decirles que todos vamos a morir tarde o temprano, incluso algunos en circunstancias perturbadoras y nauseabundas, pero tampoco hay que hacerles creer en un mundo que no existe y que jamas existirá. No hay que mentir diciendo que la familia siempre estará allí, preparada para salvarles y protegerles de cualquier mal.
Se que es algo muy delicado con una fina linea, casi invisible, que separa la infancia inmaculada de la infancia perturbada, pero hay que esforzarse.

Mi infancia no fue idílica ni mucho menos, desde pequeña vi a mi madre llorar todas las noche pensando que podría haber hecho algo más por mi padre. Hay que decir que mi padre siempre a sido un tema delicado del que hablar en casa, aun me cuesta hablar sobre ello, pero supongo que para que entendáis mejor esta historia es algo necesario.
Al poco tiempo de saber mi madre que se había quedado embarazada, mi padre desapareció sin dejar rastro, lo buscaron por todas partes pero no lo encontraron. Pasaron los meses y nací yo, en la habitación principal de la casa familiar. Al día siguiente de nacer, en el árbol más alto del patio trasero apareció mi padre ahorcado. Según la policía fue un suicidio.
Mi padre había estado escondido quien sabe donde a la espera de mi nacimiento para suicidarse.
Deprimente.

Mi vida ha estado marcada por la muerte desde el principio, era cuestión de tiempo que se repitiera.

Pero ¿porque?







Se que es algo flojo y sobre todo muy tardío... pero ultimamente no tengo ni un segundo  - _ -'

P.D.: feliz año nuevo  ^ o ^ < ! )


24 enero 2014

The angels of darkness - 11

De nuevo mi vida parecía desmoronarse, ¿porque me pasaba aquello a mí?
¿Aquellos asesinatos tenían un propósito? ¿Querían destruir todo lo que tenia relación conmigo?

Primero el asesinato en la mansión donde me reunía con el grupo para tocar, y ahora eso.
Mi madre brutalmente asesinada en el jardín de nuestra casa. Nuestro refugio destrozado por la furia y el horror. Esta vez no saldría corriendo, no huiría, me mantendría firme, por mi madre. Pero no podía impedir que las lágrimas corrieran por mis mejillas.

(Espero que me entendáis si decido que, por respeto a la memoria de mi madre, no os relataré los detalles del estado de su pobre cuerpo echado en la hierba.
Y volviendo a la historia que iba contando...)

A los veinte minutos de llamar a la policía, ya estaban en casa tomando fotos de los escenarios en  los que había ocurrido la acción y cogiendo muestras que pudieran delatar al asesino. Una vez finalizado ese trabajo, recogieron el maltrecho y desfigurado cuerpo del suelo y se lo llevaron para hacerle la autopsia. Me tomaron declaración, me dieron el pésame y se fueron.

Entonces fui plenamente consciente de todo lo que acababa de pasar y un profundo sentimiento de soledad me invadió. Entre sollozos, saqué el móvil del bolsillo trasero del pantalón y teclee de memoria el número de teléfono. A los cuatro toques un hombre contestó, en su voz se percibía la preocupación ya que yo jamás le llamaba a menos que fuera muy importante e imprescindible. De fondo se oían las voces amortiguadas de su mujer e hijos. Alegres. Ignorantes. Le conté lo ocurrido, sin mucho detalle y el silencio se hizo al otro lado de la línea. Cuando se sobrepuso a la noticia prometió que vendría a recogerme y que me acogería en su casa tanto tiempo como hiciera falta.
No nos dijimos mas, tampoco hizo falta, éramos hermanos y sabíamos que nos queríamos, que siempre estaríamos el uno para el otro.


Los siguientes días los pasé en la habitación de invitados de la casa de mi hermano, bajo la preocupada mirada de él y su mujer. Según ellos yo era una niña, que no debería haber vivido semejante aberración. Y no se equivocaban del todo... Pero mi hermano y yo solo nos llevábamos seis años, aunque era verdad que en nuestras vidas y maneras de ser había una gran diferencia. El había asentado la cabeza pronto, por eso con 25 años tenia un trabajo fijo, una mujer maravillosa, un hijo y una hija, mellizos. En cambio yo me peleaba con los estudios, no hacia nada bien y ni de coña tenia una pareja estable.

Pero no le envidiaba, sin la mitad de su responsabilidad yo ya me las apañaba de maravilla para meterme en problemas.






¡Pues ala! Que os aproveche. No me apetece escribir mas y tampoco se muy bien como seguir para llegar a mi próximo objetivo. Tengo que dejar reposarlo hasta mañana y entonces ya vere.

¡¡¡Mordiscos para todos!!!



Create your own banner at mybannermaker.com!